Los síntomas sociales deben representar los cambios del individuo. El equilibrio crea claridad para la observación consciente.
¿Qué nos ha pasado para que hayamos estado tan separados y nos hayamos
sentido tan lejos los hombres de las mujeres y viceversa? ¿Qué podemos hacer
para deshacer el entuerto y regresar a una relación sana y equilibrada entre
hombres y mujeres? ¿Qué podemos hacer para volver a sentirnos unidos y en paz y
crear un mundo nuevo a nuestra imagen y semejanza?
Podemos tomar conciencia de que hombres y mujeres representamos la
dualidad, la energía masculina y femenina encarnada, aunque contengamos ambas
energías en nuestro sistema. Somos, por tanto, partes de un todo. Nos
complementamos y sumamos cuando nos relacionamos de una manera armónica y
respetuosa. Cada uno desde su realidad, sea esta la de un hombre o una mujer,
debemos recordar lo que somos y retomar nuestro poder personal.








